Despertares A

La verdad es que dormir en casa de un extraño es incómodo al principio, siempre. No hay excepciones. A menos que estés tan borracha como para desmayarte. De todos modos no se escapa una de tratar de disimular el aire de pudor tapándose un poquito mas.

Antes de abrir los ojos, sabía que no era mi cama, no pasé por la sensación de sorpresa que te hace mirar a un costado y taparte más todavía. Sabía que no era mi cama, digo, porque creo que no paso mas de dos noches seguidas en el mismo lugar desde hace mucho. Mas o menos 3 años. Entonces, vuelvo al principio y reformulo: dormir en la casa de un extraño es incómodo, aunque últimamente ya me está pereciendo algo familiar. Y acá hay un absurdo atractivo: me es familiar sentirme incómoda o extrañada. Cuando me despierto con esa extrañeza conocida en una cama diferente, con una almohada que no es mia, desnuda, con un cuerpo caliente y desnudo (o no) al lado mío, por lo menos 4 veces a la semana, me siento como en casa. Mas desconcertante aún es pensar que sin esa incomodidad pierdo mi seguridad, o la sensación de un lugar conocido o familiar… y es justamente ahí, el punto exacto en el que empieza a sentirse como una rutina, donde todo se transforma en algo sumamente ajeno. Con eso no me sale lidiar. Con eso no puedo. No quiero poder tampoco. No quiero y punto.

Abrí los ojos y miré la ventana. El sol no tuvo ninguna vergüenza en taladrarme la cabeza a las 11 AM. Definitivamente la gente que no oscurece por completo su habitación antes de dormir no me simpatiza demasiado. Intenté dormir de nuevo pero no hubo caso. Le dí la espalda a la ventana y miré a Tipo que dormía pacíficamente. Me dieron ganas de acurrucarme con él, así que me fui al baño. En el camino pisé mis botas, la camisa negra, el jean… me quedé unos segundos parada sobre el desparramo de ropa buscando mi bombacha. “Espero que este no sea como el otro hijo de puta que quería trofeos” pensé y volví a mirar a Tipo. No se cuanto me quedé mirándolo, pero fue lo suficiente como para darme cuenta que me había colgado ahí.

En el baño, el espejo me pateó la cara: el maquillaje corrido en los ojos me hizo sonreír. Linda noche pasé, pero ya era sábado. Mientras me lavaba la cara pensaba en qué iba a hacer a la noche. A veces pienso que mi celular vibra –o mejor: tiembla- no porque esté en modo silencioso, sino porque entiende que es sábado y que voy a abusar de la agenda. Cara lavada, libre del pasado inmediato, de gemidos, de humo, de Tía María y vuelta a la habitación:

Tipo: – Buen día.

Laotra: – Buen día.

Tipo: – ¿Desayunamos algo?

Laotra: – Yo no, gracias.

Empiezo a buscar la bombacha de nuevo. Tipo va a la cocina. Mientras me visto, hace dos tostadas y se las come. Cómo llega una parte de mi ropa a la mesa de la tv en la habitación, no tengo idea. Esta bueno ese juego de buscar las cosas que perdés cuando estas tratando de olvidarte que existe el mundo, cuando la perdida sos vos.

Laotra: – Ahora sabés mi secreto. Estoy sin maquillaje.

Me río como una tarada, algo tengo que decir, hay demasiado silencio. Por suerte, Tipo es educado y entiende a donde voy con eso.

Tipo: – Estas igual que anoche.

Y entonces sonríe. Carajo. Que bonita sonrisa. Después hablamos de cosas que ya no recuerdo y se ofrece a acompañarme a casa, “Total es cerca y el día está lindo” me dice. Caminamos hacia mi departamento casi en silencio, solo algunas frases de charla trivial se cruzan.

En la puerta del edificio lo beso, me gusta como besa. Lo beso de nuevo. Tipo tiene la particularidad de ir aflojando sus mimos a medida que avanzan, relaja los labios, abre mas la boca. Cuando logra sentirse cómodo, acaricia lindo. Asi que lo beso varias veces hasta que llego al punto donde me empiezo a aflojar yo. Y como me empieza a gustar cada vez mas, me separo y le digo que “hablamos” y que “gracias por todo” y sonrío. Tipo se va. Lo miro desde la puerta del edificio. Que pena, lindo tipo.

Entro al departamento. Mi cama fría en ese momento me parece preciosa. Son las 12 AM. Oscurezco la habitación, me pongo un pijama y me acuesto. Pongo la alarma del celular para las 6 PM. Hoy es sábado, voy a tener algo para hacer.

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